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Déficit calórico: qué es, cuánto necesitas y calculadora

Todas las dietas que funcionan tienen algo en común: crean un déficit calórico. Calcula aquí tu gasto, el déficit que te conviene y cuánto tardarías en llegar a tu meta sin pasar hambre ni perder músculo.

Sexo
Déficit diario

Un déficit del 10-20 % del gasto es el más sostenible. La calculadora no baja de 1.500 kcal (hombres) ni de 1.200 kcal (mujeres).

Aviso: son estimaciones estadísticas, no una pauta dietética. Si tienes alguna enfermedad, tomas medicación, estás embarazada o tienes antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, no empieces un déficit sin la supervisión de un médico o dietista-nutricionista.

Qué es un déficit calórico (de verdad)

Un déficit calórico es, simplemente, gastar más energía de la que ingieres. Cuando eso ocurre de forma sostenida, el cuerpo cubre la diferencia tirando de sus reservas, sobre todo grasa, y pierdes peso. Da igual que la dieta se llame keto, ayuno intermitente o «volumen»: si funciona es porque, en el balance de la semana, comes menos de lo que gastas. No hay magia; hay balance energético.

Déficit = calorías de mantenimiento − calorías que comesMantenimiento = metabolismo basal (Mifflin-St Jeor) × factor de actividad

El punto de partida es conocer tu gasto. La calculadora estima el metabolismo basal con la ecuación de Mifflin-St Jeor (1990), la más precisa en adultos según la Academia de Nutrición y Dietética, y lo multiplica por un factor de actividad (1,2 a 1,9). Si quieres ese número con detalle, usa la calculadora de calorías diarias o lee la guía de calorías de mantenimiento.

Cuánto déficit necesitas

Ni muy poco (no notas cambios y te desmotivas) ni demasiado (hambre, cansancio, pérdida de músculo y abandono). Las guías clínicas de referencia (NHLBI, 1998; recogidas después por la SEEDO) recomiendan un déficit de 500 a 1.000 kcal al día para perder entre 0,5 y 1 kg por semana. En la práctica, para la mayoría de personas un déficit del 10-20 % del gasto (unas 300-500 kcal) es el punto en el que se pierde grasa sin que la vida se vuelva incómoda.

Equivalencia teórica usando 7.700 kcal por kilo de grasa (Wishnofsky, 1958). El ritmo real suele ser algo menor.
Déficit diarioDéficit semanalPérdida semanal aprox.Para quién
−250 kcal−1.750 kcal≈ 0,23 kgPoco peso que perder o mucho tiempo por delante
−500 kcal−3.500 kcal≈ 0,45 kgLa mayoría: sostenible y eficaz
−750 kcal−5.250 kcal≈ 0,68 kgSobrepeso importante, con proteína y fuerza
−1.000 kcal−7.000 kcal≈ 0,9 kgSolo con supervisión profesional

Hay dos suelos que conviene respetar sin supervisión: unas 1.200 kcal/día en mujeres y 1.500 kcal/día en hombres. Por debajo es difícil cubrir proteína, hierro, calcio y fibra, y la pérdida de músculo se acelera. La calculadora de arriba lo tiene en cuenta y, si tu déficit se pasa, lo recorta y te avisa.

Por qué «3.500 kcal = medio kilo» no es exacto

La regla de las 7.700 kcal por kilo es útil para hacerse una idea, pero el cuerpo no es una calculadora estática. Al perder peso, tu gasto baja (pesas menos y, además, el metabolismo se adapta un poco), de modo que el mismo déficit inicial se va encogiendo. Kevin Hall y su equipo (Lancet, 2011) demostraron que la regla clásica sobreestima la pérdida a largo plazo: una aproximación más realista es que cada 100 kcal diarias de déficit mantenidas acaban restando unos 4-5 kg a lo largo de varios años, la mitad de ellos en el primer año. Traducido: la cifra de «semanas» que te da la calculadora es una media teórica; cuenta con que el ritmo se frene y recalcula cada 4-5 kg perdidos.

Cómo crear el déficit sin pasar hambre

  • Prioriza la proteína (1,6-2,2 g por kilo). Es el nutriente que más sacia y el que protege el músculo mientras adelgazas. Calcula cuánta necesitas.
  • Llena el plato de volumen barato en calorías: verduras, ensaladas, fruta entera, legumbres, sopas. Mucho peso en el estómago por pocas calorías.
  • Recorta primero las calorías líquidas: refrescos, zumos, alcohol y cafés azucarados restan hueco sin saciar. Solo con eso muchas personas ya crean 200-300 kcal de déficit.
  • Entrena fuerza dos o tres veces por semana. Mantiene el músculo y el gasto; el cardio ayuda, pero no sustituye a las pesas. Empieza por la guía para entrenar fuerza.
  • Duerme 7-9 horas. Dormir poco aumenta el hambre y las ganas de picar; es la pieza que más se olvida. Lee cómo influye el sueño en tu peso.
  • Mide la tendencia, no el día. El peso oscila 1-2 kg por agua, sal y glucógeno. Pésate varias veces por semana y mira la media.

Errores típicos que anulan el déficit

  • Déficits demasiado agresivos que acaban en atracón el fin de semana y borran el déficit de lunes a viernes.
  • No contar el aceite, las salsas y los picoteos: una cucharada de aceite son 90 kcal; tres al día ya «comen» medio déficit.
  • Compensar el ejercicio comiendo: las calorías que marcan el reloj o la cinta suelen estar infladas.
  • No recalcular al bajar de peso: con 8-10 kg menos tu gasto puede ser 150-250 kcal menor. Vuelve a la calculadora.
  • Olvidar que el objetivo es la grasa, no el peso: si pierdes músculo por falta de proteína y fuerza, adelgazas pero empeoras tu composición corporal.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un déficit calórico?

Consumir menos calorías de las que gastas durante un periodo sostenido. El cuerpo cubre esa diferencia con sus reservas, principalmente grasa, y por eso se pierde peso. Es el mecanismo común a todas las dietas que funcionan.

¿Cuánto déficit calórico necesito para perder peso?

Un déficit del 10-20 % de tu gasto (unas 300-500 kcal al día) es sostenible para la mayoría y equivale a perder 0,25-0,5 kg por semana. Las guías clínicas admiten hasta 500-1.000 kcal para perder 0,5-1 kg semanales, pero los déficits grandes conviene hacerlos con supervisión.

¿Cuántos kilos se pierden con un déficit de 500 calorías?

En teoría, unos 3.500 kcal a la semana equivalen a 0,45 kg de grasa, es decir, cerca de 2 kg al mes. En la práctica el ritmo se frena a medida que bajas de peso porque tu gasto también disminuye.

¿Es peligroso un déficit calórico muy grande?

Puede serlo: aumenta la pérdida de músculo, la fatiga, el hambre y el riesgo de déficits nutricionales, y favorece el efecto rebote. Sin supervisión, no bajes de 1.200 kcal/día (mujeres) ni de 1.500 kcal/día (hombres).

¿Por qué me estanco aunque mantengo el déficit?

Porque al perder peso tu gasto baja y el mismo menú deja de ser déficit; también es fácil relajar la precisión con aceites, salsas y picoteos. Recalcula tus calorías cada 4-5 kg perdidos, mide porciones unos días y revisa el sueño.

¿Se puede estar en déficit sin contar calorías?

Sí. Reducir calorías líquidas, llenar medio plato de verdura, priorizar proteína y no picar entre horas crea déficit sin contar nada. Contar unos días sirve para calibrar; después basta con seguir la tendencia del peso.

Fuentes

  1. Mifflin MD, St Jeor ST, Hill LA, Scott BJ, Daugherty SA, Koh YO. A new predictive equation for resting energy expenditure in healthy individuals. American Journal of Clinical Nutrition. 1990;51(2):241-247.
  2. National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). Clinical Guidelines on the Identification, Evaluation, and Treatment of Overweight and Obesity in Adults. NIH Publication 98-4083, 1998.
  3. Hall KD, Sacks G, Chandramohan D, et al. Quantification of the effect of energy imbalance on bodyweight. The Lancet. 2011;378(9793):826-837.
  4. Wishnofsky M. Caloric equivalents of gained or lost weight. American Journal of Clinical Nutrition. 1958;6(5):542-546.
  5. Rubio MA, et al. Consenso SEEDO 2007 para la evaluación del sobrepeso y la obesidad y el establecimiento de criterios de intervención terapéutica. Revista Española de Obesidad. 2007.
Aviso: información orientativa y educativa. No es una pauta médica ni dietética; ante dudas o condiciones de salud, acude a un profesional sanitario.

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