Grasa visceral: qué es y cómo reducirla
No toda la grasa es igual. La que se acumula alrededor de tus órganos —la visceral— es la que más importa para tu salud. Te contamos cómo identificarla y qué la reduce.
Qué es la grasa visceral
Es la grasa que se guarda dentro del abdomen, rodeando órganos como el hígado o el intestino, a diferencia de la subcutánea (la que puedes pellizcar bajo la piel). La visceral es metabólicamente activa y libera sustancias que se asocian a más riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular.
Cómo saber si tienes de más
No necesitas una prueba cara: el perímetro de cintura es un buen indicador. Como referencia orientativa, más riesgo por encima de 94 cm en hombres y 80 cm en mujeres. Mejor aún es el índice cintura-altura: mantenlo por debajo de 0,5. Complétalo con tu porcentaje de grasa.
Qué la reduce (de verdad)
- Déficit calórico. La grasa visceral suele ser de las primeras en irse al perder peso. Crea un déficit sostenible.
- Ejercicio, sobre todo constante. Cardio y fuerza combinados funcionan muy bien contra la visceral.
- Menos alcohol y azúcar líquido. Se asocian a más acumulación abdominal.
- Dormir bien y bajar el estrés. El sueño escaso y el cortisol crónico favorecen la grasa visceral.
No hay atajos localizados: es el estilo de vida global el que la mueve. Repasa qué funciona en la guía de cómo perder barriga.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la grasa visceral?
Es la grasa que rodea los órganos del abdomen, distinta de la subcutánea que se pellizca bajo la piel. Es metabólicamente activa y se asocia a más riesgo cardiometabólico.
¿Cómo sé si tengo grasa visceral alta?
El perímetro de cintura y el índice cintura-altura son buenos indicadores. Como orientación, vigila una cintura por encima de 94 cm en hombres u 80 cm en mujeres, o un índice cintura-altura superior a 0,5.
¿Cómo se reduce la grasa visceral?
Con un déficit calórico sostenido, ejercicio regular (cardio y fuerza), menos alcohol y azúcar líquido, y buen descanso. No existe la reducción localizada.